Cómo guardar en GTA V GTA 5

Tutorial Grand Theft Auto V

Cómo guardar en GTA V

En Historia pausas, abres Save Game y tienes quince ranuras. Dormir en una propiedad tuya también escribe. Online no ofrece ese menú: la sesión se escribe sola, y cerrar el juego a mitad de una compra es el modo clásico de perder el coche.

Historia: pausa, luego Save Game

Abre el menú de pausa (Options / Start en consola, Esc en PC). Ve a la pestaña Game y elige Save Game. Coge una ranura vacía o sobrescribe una que no necesites. El juego escribe ese personaje, esa flag de misión, ese montón de dinero. No toca GTA Online.

Si Save Game está en gris, estás dentro de una misión, una cinemática o una persecución que el script no congela. Termina el tramo, pierde las estrellas, pausa otra vez. El botón al volver es la señal, no un truco de wiki.

Quince ranuras y una cama

Historia guarda quince partidas manuales. Rótalas si vas a atracar un banco o empezar una cadena de strangers-and-freaks que quizá quieras deshacer. Dormir en una casa, piso o tráiler que ya compraste también escribe. La cama no es una segunda nube. Es el mismo archivo de Historia, escrito porque te fuiste a dormir.

Cambiar entre Michael, Franklin y Trevor puede disparar un autoguardado. No lo trates como sustituto de una ranura con nombre antes de un setup de golpe. El autoguardado pisa el último punto automático. No protege la ranura que nombraste el martes pasado.

GTA Online es otra máquina

No hay fila Save Game en Online. Cuando compras un garaje, terminas un trabajo o recoges un diario, la sesión escribe en los servidores de Rockstar. Sal por el menú de Online cuando puedas. Cerrar el juego a la fuerza con el spinner de compra todavía en pantalla es el modo clásico de pagar dos veces o quedarte sin nada.

Las partidas de Historia en disco o en la nube de la plataforma no llevan un personaje de Online al revés. Cargar una ranura de Historia no deshace el búnker que acabas de comprar, y no quita un ban de tramposo. Separa los dos mundos al hablar y al pulsar.

Sigue leyendo